Tiempos oscuros,
De dolor y tristeza,
De oscuridad absoluta,
Agonía completa,
Tiempo de abandono,
En que nos vimos privados,
Del calor del Amor,
Del Amor del Amado,
Por un hombre que cerró,
Las puertas de la Misericordia,
Quien nos alejó,
Por su culpa,
De la más grande Gloria,
Tiempo siniestro
En que hemos caído,
Donde a nuestras fuerzas,
A nuestra voluntad,
Nos vimos sometidos,
Por nuestra culpa,
Fuimos abandonados,
En medio de la oscuridad,
Tanteando a ciegas,
Buscando un lugar,
Donde reposar nuestra conciencia,
En este momento,
De dolor, turbación,
Se enciende en medio,
Una luz,
Blanco su color,
Una humilde centella,
Que en esplendor,
En poco tiempo,
Será más que el Sol,
Una esperanza,
Hemos visto nacer,
En medio de la nada,
Nos quiso aparecer,
Y como de sorpresa venida,
Este día nació,
En un humilde pesebre,
Nadie más que el salvador,
Y nos llama a su encuentro,
Nos espera en aquel pequeño altar,
Donde expuesto, desnudo,
Este niño nos vino a alumbrar,
Acompañemos con gozo,
A quien nos supo dar,
Una señal de dulce vida,
En nuestra miseria,
Echemos a andar,
Llevemos Oro, Incienso y Mirra,
Y de rodillas humildes,
A aquel pobre niño,
Vayamos a adorar.
Feliz Navidad

